Brownie
Postres con dátiles: recetas fáciles y saludables
Ingredientes brownie con dátiles
- 200 g de dátiles de la variedad Medjool
- 3 huevos camperos
- 100 g de harina de almendra
- 60 g de cacao puro en polvo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra de sabor suave
- Un puñado generoso de nueces peladas
- Una pizca de sal
- Medio vasito de agua caliente
Productos en esta receta
Si siempre buscas un bocado dulce después de comer pero prefieres evitar el azúcar refinado, los postres con dátiles van a ser tu mejor descubrimiento. Endulzar de esta forma aporta una jugosidad increíble a las masas y un ligero toque acaramelado que potencia muchísimo el perfil del chocolate.
Olvídate de la idea de que la repostería sin azúcar queda seca o aburrida. Entre todos los postres con dátiles que puedes preparar, este brownie de chocolate y nueces es un acierto seguro: denso, súper húmedo por dentro y con esa costra crujiente exterior que lo hace irresistible.
Una receta rápida, de pocos ingredientes y perfecta para resolver los postres y meriendas de la semana con un resultado de auténtica pastelería.
Receta paso a paso
- Quita el hueso a los dátiles y ponlos en un vaso batidor junto con el medio vasito de agua muy caliente. Déjalos reposar cinco minutos para que se ablanden y luego tritúralos a máxima potencia hasta conseguir una pasta densa y sin tropezones.
- En un bol amplio, bate los huevos hasta que se espumen un poco. Incorpora la pasta que acabas de triturar y el aceite de oliva. Remueve bien con unas varillas manuales para que se integre todo.
- Tamiza el cacao puro y la harina de almendra directamente sobre el bol. Echa también la pizca de sal. Ahora, con la ayuda de una lengua de gato o espátula, mezcla haciendo movimientos suaves y envolventes para no perder el aire de los huevos.
- Trocea las nueces con las manos en trozos irregulares y échalas a la masa. Remueve un par de veces para repartirlas bien.
- Forra el molde con papel vegetal y vierte la mezcla repartiéndola bien por las esquinas. Mételo al horno, que ya tiene que estar precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo, durante unos 20 minutos. Si pinchas el centro con un palillo, debe salir con unas poquitas migas húmedas pegadas, no totalmente limpio, para que no quede seco.
- Saca el molde del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla antes de cortarlo. Así no se desmorona y la textura se asienta. Ya verás que una vez pruebes este bocado, vas a querer incluir postres con dátiles en tu recetario habitual sin dudarlo.
Trufas de chocolate y avellana
Hacer postres con dátiles no tiene por qué llevarte toda la tarde metido en la cocina. Esta receta se prepara sin encender los fogones, manchando lo mínimo y es perfecta para resolver un postre rápido cuando tienes invitados sorpresa o para llevarte en un táper a la oficina.
Ingredientes
Con estos ingredientes tendrás unas 15 trufas, cantidad ideal para compartir entre 4 o 5 personas a la hora del café.
- 150 g de dátiles Medjool
- 100 g de avellanas tostadas
- 3 cucharadas colmadas de cacao puro en polvo.
- 1 cucharada de aceite de coco
- Un poco de coco rallado, fideos de chocolate o más cacao en polvo para rebozar por fuera.
Receta paso a paso
- Mete las avellanas en la picadora y dale unos cuantos toques rápidos. No buscamos hacer una harina, la gracia de este dulce es encontrarte algún trocito crujiente al morder. Reserva un par de cucharadas de estas avellanas picadas para usarlas en el rebozado final.
- En ese mismo vaso de la picadora, echa los dátiles ya sin hueso, el cacao puro y la cucharada de aceite de coco derretido. Tritura todo a máxima potencia hasta conseguir una pasta pegajosa y oscura. Si ves que a tu máquina le cuesta, para un segundo, remueve con una cuchara y vuelve a triturar.
- Junta la pasta de dátiles y cacao con las avellanas que habías picado al principio. Coge pellizcos de masa con las manos y ve formando bolitas más o menos del tamaño de una nuez. Si notas que se te pega demasiado a los dedos, un truco muy útil es humedecerte las manos con un poco de agua.
- Pon el coco rallado, el cacao o los restos de avellana picada en un plato. Pasa las bolitas por ahí, haciéndolas rodar con los dedos para que se rebocen bien por todos lados y queden bonitas.
- Colócalas en un recipiente con tapa y mételas directas a la nevera al menos media hora. Al enfriarse, el aceite de coco hace su magia, endurece la mezcla y les da esa textura perfecta: firmes por fuera pero fundentes por dentro.
Elige tu favorita y empieza a disfrutar de estos postres con dátiles, una forma sencilla de preparar recetas dulces, saludables y llenas de sabor sin renunciar al placer de un buen bocado casero.