Pascua
Receta de leche frita
Ingredientes
Para conseguir una leche frita con una estructura firme para el fritado pero un corazón fundente y achocolatado, necesitarás:- 500 ml de leche entera (puedes usar bebida vegetal si lo prefieres).
- 100 g de chocolate negro 70% troceado.
- 40 g de cacao puro en polvo.
- 80 g de azúcar glass (o el equivalente en tu edulcorante de confianza).
- 50 g de almidón de maíz (maicena).
- 1 rama de canela y la piel de media naranja (para infusionar).
- 2 yemas de huevo (para aportar cremosidad).
- Para el rebozado: harina de trigo, huevo batido, azúcar y canela en polvo.
- Aceite de girasol o de oliva suave para freír.
Productos en esta receta
La leche frita es uno de los grandes tesoros del recetario tradicional. Este postre, humilde en sus orígenes pero sublime en su sabor, destaca por su contraste de texturas: un exterior crujiente y un corazón cremoso que se deshace en la boca.
En Chocolates Torras hemos querido reinterpretar este clásico de siempre añadiendo la intensidad de nuestro mejor cacao puro.
El resultado es una leche frita con chocolate que eleva el postre de la abuela a una experiencia sofisticada, tierna y con un aroma a chocolate fundido irresistible.Es el bocado perfecto para celebrar festividades tradicionales como Semana Santa o, simplemente, para darte un capricho artesanal con ingredientes de alta calidad y el sabor puro del chocolate sin azúcar para postres.
Cómo preparar tu leche frita con chocolate: paso a paso
- Infusionar la leche: reserva un vaso de leche fría y pon el resto en un cazo a fuego medio con la rama de canela y la piel de naranja. Cuando empiece a hervir, retira del fuego, tapa y deja infusionar unos 10 minutos. Después, cuela la leche.
- Preparar la mezcla de chocolate: vuelve a poner la leche colada al fuego y añade el chocolate negro 70% troceado y el cacao puro en polvo. Remueve suavemente hasta que el chocolate se haya fundido por completo y la mezcla sea homogénea y brillante.
- Ligar la masa: en el vaso de leche fría que reservaste, disuelve la maicena y añade las yemas de huevo y el azúcar. Bate bien para que no queden grumos. Vierte esta mezcla en el cazo con la leche chocolatada caliente.
- Espesar: cocina a fuego lento, sin dejar de remover con unas varillas manuales, hasta que la crema espese y adquiera una consistencia densa (similar a una bechamel dulce). Es vital no dejar de remover para evitar que se pegue al fondo.
- Reposo: vierte la masa en un molde previamente engrasado o forrado con papel film. Alisa la superficie y deja templar. Una vez fría, cúbrela con film «a piel» (tocando la masa) y déjala reposar en la nevera un mínimo de 4 horas (mejor si es de un día para otro).
- Cortar y rebozar: desmolda la masa fría sobre una tabla y córtala en cuadrados de unos 4 o 5 cm. Pasa cada trozo primero por harina y luego por huevo batido, asegurándote de que queden bien sellados.
- Fritura: fríe en abundante aceite caliente (pero no humeante) hasta que estén doradas por ambos lados. Retira y deja sobre papel absorbente.
El toque maestro: consejos de experto
- El rebozado final: mientras la leche frita aún está caliente, pásala por una mezcla de azúcar y canela. Si quieres un toque extra de chocolate, puedes espolvorear un poco de cacao puro por encima.
- Variante «Choco-Naranja»: el chocolate y la naranja son la pareja perfecta. No escatimes en la ralladura de naranja durante la infusión para un sabor más fresco.
- Temperatura del aceite: si el aceite está muy frío, la masa se ablandará; si está muy caliente, el rebozado se quemará antes de que el interior se temple. Busca un punto medio constante.
Cómo conservarla
La leche frita con chocolate se disfruta mejor recién hecha o a temperatura ambiente el mismo día.
No obstante, puedes guardarla en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Para recuperar su textura, puedes darle un golpe suave de calor en el horno o el microondas antes de servir.