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Frosting de queso y chocolate blanco: Receta fácil

menos de 30 min. fácil 5 raciones

Ingredientes

 

El frosting suele ser el broche final de muchas tartas, bizcochos, magdalenas o cupcakes. Se trata de la cobertura o el glaseado que le da un color especial a la receta y que, si logras prepararlo correctamente, se convertirá en una de las partes más deliciosas del postre.

Preparar un frosting casero que esté para chuparse los dedos no tiene ningún misterio. Para los más sencillos, tan solo tienes que mezclar queso crema con azúcar glass y listo.

En esta ocasión queremos darle un toque mágico al frosting, así que le añadiremos un ingrediente que va a hacer las delicias de los más golosos: el chocolate blanco.

Pasos para preparar frosting de queso y chocolate blanco

  1. Funde el chocolate en el microondas o al baño María. En este artículo te explicamos cómo derretirlo sin que se endurezca de los dos modos. Ten en cuenta que el chocolate blanco se funde más fácilmente que el negro, así que debes evitar que sobrepase los 45ºC. Puedes usar un termómetro de cocina para controlar la temperatura.
  2. En un bol aparte, mezcla el queso de untar con azúcar glass usando una batidora de varillas. Tanto si es manual como eléctrica será de utilidad.
  3. Mezcla el chocolate blanco fundido con el queso y el azúcar glass, usando de nuevo la batidora de varillas.
  4. Vierte la mezcla en una manga pastelera y déjala reposar 24 horas en el frigorífico. Ten en cuenta que cuanto más tiempo tengamos reposando el frosting en la nevera, más firme quedará.

Esta misma receta se puede usar con cualquier otro tipo de chocolate, así que tus postres tienen posibilidades infinitas de sorprender gracias a su frosting. Te recomendamos encarecidamente que pruebes cómo queda el frosting fundiendo una tableta de chocolate blanco con fresas. ¡Te va a encantar!